07 julio 2017

Último mes, últimos síntomas

Hola,
Si es que me las prometía yo muy felices en el último post sobre mis síntomas de embarazo, pensando que todo iba a seguir súper perfecto y eso, entonces llega el calor y la semana 35 y te pega una buena patada en el culo.
Y es que, amigos míos, no os diré que estoy viviendo un infierno porque tampoco es eso y sigo estando mucho mejor que otras en la misma fase, solo que mucho peor de lo que ya estaba acostumbrada.
Y es que fue llegar el calor intenso y empezar con hinchazón en pies y tobillos, pero no un poquito, no. Es que me tuve que comprar unas sandalias tipo Birkenstock y hacerles agujeros para que cupieran en el momento de máximo esplendor de hinchazón podal.
Además pronto empezó también en las manos y las tengo todo el día hinchadas y con hormigueo, y por la noche han empezado a doler algo.
El médico me ha dicho que es normal y que no me preocupe. Pero que si noto hinchazón repentina en las manos o se me hincha la cara y me sube la tensión corriendo a urgencias por si acaso es preeclampsia. Por ahora no hay problema así que espero tener suerte.
Aunque lo mejor llegó en la 36 y es que ya me estaba librando de mucho, porque empezaron los dolores de espalda, la incomodidad para moverse e incluso dolores que yo no había previsto.
Empecemos por el principio y es que hay ratos que la espalda me mata, por la zona de los riñones y me imagino que debido al peso de la tripa y el cambio de postura de la espalda para adaptarse. Pero jolines, hay veces que me siento una mezcla entre una ancianita y Chiquito de la Calzada caminando por la calle con dolor en uno de los lados 😑😑😑.
Hablemos de la incomodidad de tener una tripa cada vez más grande que hace que no se pueda estar boca arriba, aunque eso tiene que ver con que el peso del útero sobre las venas que pasan por delante de la columna y que puede afectar al bebé y a la madre, sino que ya no puedo levantar las piernas tanto como antes. Por ejemplo, algo que parece tan sencillo como ponerse las bragas es una odisea de lanzamiento de braga y encestar pierna 😂😂😂😂. Y con los leggings es peor!!!!!
Además se duerme poco y mal . Me levanto una media de 3 veces cada noche para hacer pis y cada vez que me tengo que mover en cama necesito una grúa pequeña. Para levantarme utilizo la técnica de rodar hasta el borde de la cama, bajar las piernas y empujarme un poco con brazos y de tó para erguirme. 
Pero una de las cosas que yo no me esperaba fue un intenso dolor en toda la zona de vagina y ano que surgió de repente y me tuvo un día entero caminando como John Wayne. Parece ser que es normal sentirse como si estuvieras empalada y algo cediéndose dentro de ti. Yo pensé que era Daniel encajándose, pero al día siguiente el médico me dijo que aunque ya está colocado, encajado aún no. Como sea así cuando se encaje para salir ya sudo 😓😓😓😓😓.
Una de las cosas buenas y que tampoco sabía, es que en la recta final el estreñimiento (que yo no he sufrido pero parece ser bastante común en el embarazo), desaparece y la frecuencia de evacuación aumenta. Sí había oído que es habitual que durante el esfuerzo de parto las mamás se hagan sus cosas encima, nadie le da importancia y es normal, pues antes te ponían un enema para que no pasase eso, aparte que tener el intestino vacío ayuda a que el bebé salga más fácil, y ahora lo tienes que pedir. En todo caso es cosa del cuerpo que ya se va limpiando y preparando.
Por culpa de estas cosas empiezo a entender cómo funciona el cerebro de embarazada y pasas del miedo al parto, al dolor y todo eso para desear que el embarazo se acabe. El cuerpo humano es increíble y muy sabio y yo ya empiezo a desear ver la carita de mi niño y obviar un poco la parte anterior del dolor y lo desconocido que es el alumbramiento.
Y bueno, ahora sí que espero de verdad que no haya más síntomas nuevos porque con los dolores de espalda, las contracciones y los edemas voy servidita creo yo.
Por cierto, os recuerdo que mis redes sociales están por aquí sí me queréis seguir.

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